captar socios para tu asociación de forma sencilla
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Cómo captar socios para tu asociación: estrategias que funcionan

Captación de socios

Conseguir nuevos socios no empieza cuando una asociación dice “Hazte socio”. Antes, una persona necesita conocerla, entender qué hace, acercarse y encontrar sus propias razones para querer formar parte.

Organizáis una actividad y viene bastante gente.

Las publicaciones de la asociación tienen seguidores.

Hay personas que preguntan, colaboran alguna vez o se acercan a alguna iniciativa.

Parece que hay movimiento.

Pero llega una reunión de la junta y alguien pregunta:

“¿Cuántos socios nuevos se han incorporado este año?”

Y la respuesta no tiene mucho que ver con toda esa actividad.

Porque una cosa es conseguir que haya personas alrededor de una asociación.

Y otra bastante diferente es que alguna de ellas piense:

“Quiero formar parte.”

Entre una cosa y otra suelen ocurrir varios pequeños pasos.

Conocer la asociación.
Entender qué hace.
Sentirse identificado con lo que defiende o propone.
Acercarse.
Participar.
Descubrir qué significa ser socio.
Y, finalmente, decidir incorporarse.

No todas las personas recorrerán ese camino de la misma manera.

Pero entender que existe ayuda bastante más que limitarse a repetir “Hazte socio”.

Antes de pensar cómo captar socios, conviene saber a quién queremos incorporar

“Necesitamos más socios.”

Es una preocupación bastante habitual.

Pero admite una pregunta más:

¿A quién nos gustaría incorporar?

No se trata necesariamente de definir un perfil perfecto.

Se trata de pensar qué personas pueden sentirse realmente vinculadas con lo que hace la asociación.

En una asociación de pacientes pueden ser personas afectadas y sus familias.

En una asociación cultural, personas interesadas en las actividades o en conservar determinado patrimonio.

En una asociación vecinal, quienes viven en el barrio y comparten algunas de sus preocupaciones.

Y en una asociación profesional, personas del sector que encuentran valor en pertenecer a una comunidad con intereses comunes.

Tenerlo claro ayuda a tomar mejores decisiones después.

Porque intentar llegar a todo el mundo suele terminar en mensajes tan generales que resulta difícil que alguien se reconozca en ellos.

La gente tiene que entender qué hace la asociación

Quienes están dentro suelen tenerlo clarísimo.

Saben por qué nació la asociación.
Qué problemas intenta resolver.
Qué actividades organiza.
Qué ha conseguido.
Y por qué merece la pena seguir trabajando en ella.

Desde fuera no siempre resulta tan evidente.

Una persona puede encontrar la web o una publicación y seguir sin entender del todo qué hace la asociación.

O pensar que las actividades son únicamente para socios.

O no saber si puede participar.

O incluso no tener claro qué significa hacerse socio.

Por eso, antes de pedir a alguien que se incorpore, conviene comprobar algo mucho más básico:

¿Una persona que acaba de conocernos entendería rápidamente quiénes somos y qué hacemos?

A veces damos por supuesto demasiado conocimiento.

Y para alguien que llega por primera vez todo es nuevo.

Mostrar lo que ocurre ayuda más que limitarse a pedir socios

Imaginemos dos mensajes.

“Hazte socio de nuestra asociación.”

Y:

“Este mes hemos organizado tres encuentros para familias que están pasando por esta situación. En ellos pueden compartir experiencias, resolver dudas y conocer a otras personas que están viviendo algo parecido.”

El primero pide una decisión.

El segundo permite entender qué ocurre dentro.

No significa que haya que dejar de explicar que es posible hacerse socio.

Significa que las personas necesitan tener motivos para planteárselo.

Mostrar actividades.
Contar proyectos.
Explicar qué se está consiguiendo.
Compartir lo que ocurre en un encuentro.
Dar voz a las personas que participan.
Contar para qué sirve el trabajo que realiza la asociación.

Todo eso permite que alguien que todavía está fuera empiece a entenderla.

La actividad real de la asociación es, muchas veces, su mejor carta de presentación.

Hay que crear oportunidades para acercarse

No todo el mundo está preparado para hacerse socio la primera vez que conoce una asociación.

Quizá primero quiera asistir a una actividad.
Acudir a una jornada.
Participar en un encuentro abierto.
Suscribirse a alguna comunicación.
Preguntar una duda.
O simplemente seguir durante un tiempo lo que hace la entidad.

Esos pequeños puntos de contacto importan.

Porque reducen la distancia entre observar desde fuera y sentirse parte de algo.

Una asociación cultural puede organizar una actividad abierta.

Una de pacientes, una charla informativa.

Una vecinal, un encuentro sobre un problema concreto del barrio.

Una profesional, una jornada que resulte útil para personas del sector.

La actividad concreta cambia.

La idea es la misma:

Dar oportunidades para conocer la asociación antes de pedir un compromiso mayor.

Participar alguna vez no significa querer hacerse socio

Aquí aparece otra diferencia importante.

Una persona puede acudir a varias actividades y no plantearse nunca hacerse socia.

No necesariamente porque no le interese la asociación.

Quizá simplemente nadie se lo ha explicado.

  • ¿Qué significa ser socio?
  • ¿Qué cambia respecto a participar ocasionalmente?
  • ¿Qué permite hacer?
  • ¿Qué aporta la cuota, si existe?
  • ¿Qué recibe la persona?
  • ¿En qué contribuye a sostener el proyecto?

En algunas asociaciones el valor puede estar en acceder a determinadas actividades o servicios.

En otras, en apoyar una causa.

En otras, en participar en decisiones, pertenecer a una comunidad o hacer posible que continúe un trabajo que la persona considera importante.

Y muchas combinarán varias de estas razones.

Lo importante es no dar por supuesto que alguien que está cerca ya entiende por qué podría tener sentido asociarse.

Explicar qué aporta formar parte sin convertirlo en un discurso comercial

Una asociación no está vendiendo una suscripción.

Y no necesita hablar como si lo hiciera.

Puede explicar con naturalidad qué supone hacerse socio.

“Las cuotas nos permiten mantener estas actividades durante todo el año.”

“Como socio puedes participar en…”

“Formar parte de la asociación permite apoyar…”

“Los socios pueden…”

La forma concreta dependerá de cada entidad.

Pero debería responder a una pregunta sencilla que probablemente se hace cualquier persona antes de incorporarse:

¿Por qué querría formar parte de esta asociación y no limitarme a seguirla desde fuera?

La respuesta no siempre será un beneficio individual.

A veces será precisamente la posibilidad de contribuir a que algo que esa persona considera importante pueda seguir existiendo.

Cuando alguien muestra interés, el siguiente paso tiene que estar claro

Imaginemos que todo lo anterior funciona.

Una persona conoce la asociación.
Le interesa.
Ha participado en una actividad.
Entiende qué significa ser socio.
Y decide que quiere saber más.

Entonces no deberíamos ponérselo difícil.

“¿Cómo puedo hacerme socio?”

Si para responder hay que buscar quién tiene el formulario, localizar un documento antiguo o esperar a que vuelva la persona de la junta que suele encargarse, podemos perder parte de ese interés por el camino.

Conviene que resulte fácil saber qué hacer.

A quién dirigirse.
Dónde solicitar el alta.
O qué información se necesita para empezar.

No hace falta desarrollar aquí todo ese proceso, porque comienza una fase diferente.

Cuando una persona ya ha tomado la decisión de incorporarse, en nuestra guía sobre cómo dar de alta socios en una asociación explicamos cómo organizar los pasos siguientes.

También podemos perder personas interesadas antes de llegar a ese punto

“Una chica preguntó en la actividad del sábado.”

“Sí, creo que dejó su correo.”

“¿Quién lo tiene?”

Esta escena también puede formar parte de la captación.

No porque haya que perseguir a todas las personas que se acercan.

Sino porque, si alguien pide información o muestra interés y la asociación decide mantener el contacto, conviene saber dónde queda registrada esa información y qué se ha hablado con esa persona.

De lo contrario, algunos contactos terminan en un correo.

Otros en el teléfono de alguien.

Otros en un formulario.

Y otros simplemente se olvidan.

Aquí una herramienta de gestión puede ayudar a mantener organizada la información de las personas relacionadas con la asociación.

Por ejemplo, Cucunver permite registrar contactos que todavía no son socios, como colaboradores, voluntarios o participantes en actividades.

Eso no significa que Cucunver capte socios.

La relación con esas personas sigue dependiendo de la asociación.

La herramienta simplemente puede ayudar a que su información no quede repartida o dependa de la memoria de una sola persona.

No todas las acciones consiguen acercar personas de la misma manera

Quizá organizáis una jornada anual a la que acuden muchas personas nuevas.

O descubrís que casi todos los nuevos socios llegan porque otro socio les habló de la asociación.

Puede que una actividad concreta esté permitiendo conocer a gente que después se interesa por participar.

O que llevéis meses publicando en redes sociales sin que nadie pregunte cómo incorporarse.

Conviene observarlo.

No hace falta crear un complejo sistema de métricas.

A veces basta con empezar a preguntar:

  • ¿Cómo nos conociste?
  • ¿Qué hizo que te acercaras?
  • ¿Qué actividad fue tu primer contacto con nosotros?
  • ¿Por qué decidiste hacerte socio?

Las respuestas pueden dar pistas muy útiles.

Porque captar más socios no siempre significa hacer más cosas.

A veces significa entender cuáles de las que ya hacemos están consiguiendo que nuevas personas se acerquen.

Captar socios es construir una relación, no conseguir un correo electrónico

Podemos tener cien personas apuntadas a una newsletter.

Mil seguidores.

Una actividad llena.

O una lista bastante grande de personas que alguna vez pidieron información.

Nada de eso significa automáticamente que tengamos cien, mil o cincuenta futuros socios.

Son relaciones diferentes.

La captación tiene más sentido cuando dejamos de pensar únicamente en cuántas personas alcanzamos y empezamos a observar cuántas están encontrando razones para acercarse a la asociación.

Algunas no pasarán de ahí.

Otras participarán durante años sin hacerse socias.

Y algunas terminarán queriendo incorporarse.

No se trata de empujar a todas hacia el mismo sitio.

Se trata de que quienes sí podrían querer formar parte encuentren un camino claro para hacerlo.

Antes de “Hazte socio” tienen que pasar algunas cosas

Es lógico querer más socios.

Especialmente cuando una junta ve que siempre son las mismas personas quienes sostienen buena parte del trabajo.

Pero quizá el primer mensaje no debería ser:

“Necesitamos socios. Hazte socio.”

Antes tiene que haber algo que haga que una persona quiera acercarse.

Conocer lo que hacéis.
Entender por qué lo hacéis.
Sentirse identificada.
Participar.
Conocer a otras personas.
Descubrir que su apoyo puede servir para algo.
O encontrar una razón propia para querer formar parte.

Captar socios no consiste en encontrar una frase capaz de convencer a cualquiera.

Consiste en conseguir que las personas que pueden conectar con la asociación tengan oportunidades para conocerla y razones para implicarse.

Hasta que un día alguna pregunta:

“¿Qué tengo que hacer para hacerme socio?”

Y ahí termina la captación. Empieza el alta.

Preguntas frecuentes sobre cómo captar socios para una asociación

¿Cómo conseguir nuevos socios para una asociación?

Más que empezar pidiendo directamente que la gente se haga socia, conviene facilitar que nuevas personas conozcan la asociación, entiendan qué hace y tengan oportunidades para acercarse o participar. Después debe quedar claro qué significa formar parte y cómo puede dar el siguiente paso quien esté interesado.

¿Cómo dar a conocer una asociación para atraer nuevos socios?

Mostrar la actividad real de la asociación suele ayudar a que otras personas entiendan mejor qué hace. Actividades, encuentros, proyectos, experiencias o resultados concretos permiten explicar la asociación de una manera más tangible que limitarse a describirla de forma general.

¿Qué puede hacer una asociación si no consigue nuevos socios?

Puede ser útil revisar el recorrido completo: si está llegando a las personas adecuadas, si se entiende qué hace, si existen oportunidades para acercarse, si está claro qué aporta formar parte y si una persona interesada sabe cómo incorporarse. El problema no siempre está en la falta de visibilidad.

¿Cómo conseguir que una persona interesada dé el paso de hacerse socia?

Conviene que pueda entender con claridad qué significa ser socio, qué implica y por qué podría tener sentido para ella. Si decide incorporarse, el siguiente paso debe ser sencillo de identificar y no depender de buscar a la persona concreta que conoce el procedimiento.

Cuando alguien decide acercarse, conviene que su información no se pierda por el camino

La captación depende de la asociación: de lo que hace, de cómo lo cuenta y de las relaciones que construye con las personas que tiene alrededor.

Cucunver no capta socios.

Lo que sí puede hacer es ayudar a mantener organizada la información de las personas relacionadas con la asociación, aunque todavía no sean socias, y facilitar que esa información pueda formar parte de la gestión habitual si finalmente deciden incorporarse.

Así, cuando alguien pasa de preguntar “¿Cómo puedo hacerme socio?” a iniciar realmente su alta, la asociación puede continuar ese proceso sin tener que reconstruir la información desde distintos correos, formularios o mensajes.

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